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La Pava es una vereda del municipio de Alejandría, la tierra de la amabilidad, ubicada a media hora del casco urbano. Sus habitantes sueñan con la generación de seguridad alimentaria para la comunidad, la recuperación de los conocimientos tradicionales, la producción de cultivos diversos y alimentos sanos. Uno de los líderes de la Junta de Acción Comunal de esta vereda nos cuenta cómo aporta al desarrollo de su tierra, de su gente, en su trabajo diario.

Yulián Alexánder Guarín es un joven de 20 años, estudiante de Producción Agroecológica en Coredi, miembro del Colectivo Ecodiálogos en Conservación y Comunicación para el Desarrollo de la Región Embalses y es el presidente de la JAC La Pava. En otros momentos del día a día, trabaja el campo en la finca de su abuela.

Antes de ser elegido como presidente de esta Junta, Yulián pertenecía a la JAC como uno de los 56 socios de esta comunidad que inició labores oficialmente en el año 1966.

“La Pava es una comunidad que nos anima a apostarle a la unidad, a la integración generacional y a la resiliencia, pues tanto jóvenes como adultos nos demuestran que sí se puede”, Diana Gallego, facilitadora territorial de Prodepaz, que acompaña esta organización.

La comunidad de la vereda La Pava

Para Yulián, la Junta de Acción Comunal “es el núcleo del trabajo social de la vereda La Pava, porque a partir de allí se generan espacios de participación, nuevas formas de trabajo conjunto para desarrollar procesos y actividades que a todos nos interese, y que mejoren las condiciones de vida”.

Fruto de este empoderamiento, y en la actualidad, la JAC presentó dos proyectos que se encuentran en revisión para ser aprobados: el establecimiento de huertas caseras para la sostenibilidad familiar con Isagén y la pavimentación de un kilómetro de placa huella en la vía terciaria que conecta a la vereda con el caso urbano, en conjunto con el municipio y la Gobernación. “La comunidad ha aceptado asumir el 10% de esta obra, que corresponde a la mano de obra no calificada, es decir, 1700 jornales para la pavimentación. A pesar de lo que esto implica, la comunidad ha asumido su responsabilidad al proponer este proyecto, lo cual es una muestra de nuestra unidad”.

“En esta comunidad se vive la alegría, el entusiasmo, el trabajo en comunidad; se vive el trabajo unido, la paz y la amistad, que es lo más importante en un grupo organizado. El trabajo en comunidad es muy valioso porque mejora las condiciones de vida de las personas que están a nuestro alrededor”.

Como Programa Desarrollo para la Paz, y en el actual acompañamiento que hacemos a esta organización, destacamos la unidad y la labor comunitaria de los habitantes de La Pava, la capacidad de superar colectivamente dificultades propias del hacer y celebramos los logros que han alcanzado por medio del empoderamiento social y la conciencia de la vida digna.

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